Consejos post-cirugía

Siempre que una amiga se hace algo lo primero que le preguntamos es ¿te dolió mucho?, ¿qué sentiste?, ¿cómo te las arreglaste para dormir?, y cosas así. Muchas veces te dicen que no dolió nada, que se lo volverían a hacer, que no hubo incomodidades… pero siempre queda un dejo de duda. Por eso queremos que conozcas esas cosas de la Cirugía Estética de las que por lo general no se habla, que tienen poca prensa, pero que existen. Acá tienes, entonces, un decálogo de “verdades ocultas” de la Cirugía Estética.

1. Después de la colocación de un implante es muy común asustarse con el nuevo tamaño del busto. Ocurre que la zona donde se ha colocado el implante ha quedado muy hinchada. Esto es normal. Un par de semanas después de la intervención, en un 70%, la zona se recompone y ceden los edemas. Para ayudar a la recuperación, suele convenir hacerse masajes en la mama durante el baño.

2. Hematomas por todas partes. Sí, después de cualquier intervención quedás con esos manchones negros, ya sea en el cuerpo o en el rostro. Claro que no con la misma intensidad en todo el mundo: depende de cada organismo. En la mayoría de los casos, los moretones desaparecen a los quince días. La crema de arnica (medicación homeopática) y las compresas heladas pueden ser muy útiles para reducir la cantidad y la gravedad de los moretones. También es útil el té de manzanilla frío en compresas porque es astringente y antiinflamatorio.

3. ¿Cómo me siento luego de un implante de glúteos? El implante se coloca por debajo de los músculos glúteos, por eso la zona queda más sensibilizada. Es posible que durante unos tres días estés incómoda y sientas algún dolor. El especialista suele recetar medicamentos para reducir esas molestias. Para sentarte tendrás que apoyarte en la base de la cola. También suelen ser adecuadas sesiones de fisioterapia durante unos quince días.

4. Dificultades para abrir los ojos. Esto es muy común que después de una cirugía de párpados (blefaroplastia), porque los ojos pueden quedar bastante hinchados y anestesiado. Para aliviar este síntoma, se suele recomendar usar compresas frías de té de manzanilla durante los dos o tres primeros días.

5. No se puede dormir boca a abajo. Luego de una cirugía de nariz (rinoplastia) los especialistas aconsejan dormir casi sentada, con muchas almohadas, nunca boca a bajo. Una recomendación similar se hace luego de la colocación de implantes de mama: dormir boca arriba durante el primer mes luego de la intervención. No se recomienda hacerlo antes de los 30 días, porque durante las primeras semanas la presión sobre el pecho que implica dormir boca abajo puede aumentar la hinchazón de los senos, o puede incidir negativamente en la cicatrización.

6. Andar encorvada por un tiempo. Es el precio –no demasiado alto- que hay que pagar por una panza chata. Cuando se hace una abdominoplastia, se hace una pequeña incisión cercana al pubis para retirar el exceso de piel y dejar el abdomen sin flaccidez alguna. Para evitar tensión sobre la cicatriz y que no se extienda la cicatriz, el especialista recomienda caminar con la columna ligeramente flexionada durante una semana. Incluso al dormir aconseja poner almohadas debajo de las rodillas para mantener las piernas flexionadas.

7. Hay que usar fajas. Es cierto que son algo apretadas y a veces difíciles de colocar, pero cuando te hacés una laserlipolisis o una abdominoplastia son imprescindibles para controlar la hinchazón y así ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno. Hay que usarla de día y de noche durante los primeros quince días. Un secreto: para facilitar la colocación, secar bien el cuerpo después del baño y quedarse unos minutos con las piernas levantadas para que se deshinchen. Así entra más fácil.

8. El cuerpo está dolorido. Nueve de cada diez mujeres que se someten a una laserlipolisis suelen decir que la sensación es la misma que se tiene luego de estar todo un día haciendo gimnasia después de mucho tiempo inactiva. También dice que la zona tratada “está rara”. Es muy común sentirse incómoda los primeros días posteriores a la intervención. Resultan muy adecuados los masajes de drenaje linfático y pomadas antiinflamatorias entre las sesiones.

9. Paciencia y calma, sobre todo. Si pensabas que al salir de la intervención ibas a salir más linda… estabas equivocada. No existen resultados inmediatos en la cirugía plástica. Un cirujano plástico responsable advierte a sus pacientes de que hace falta esperar alrededor de un mes para que desaparezcan las inflamaciones. Aunque los resultados definitivos comienzan a verse a los seis meses de la operación. Por lo tanto: mucha paciencia.

10. ¡Pero todo esto vale la pena!. Cuando has tomado la decisión de transformar tu cuerpo para verte mejor, para mejorar tu autoestima, para que el espejo te devuelva una mejor imagen de vos misma, y no lo hiciste porque tu pareja te lo pidió o por moda…entonces el esfuerzo se justifica. Por eso recomendamos mucho humor y buena onda porque todo esto es para vernos más lindas. Y como decían las abuelas: sarna con gusto no pica.

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